Mis comienzos
Mi carrera en los medios de comunicación comenzó cuando estudiaba el 2o semestre de la Carrera en Comunicación, quería aprender y entré a trabajar a una radiodifusora estatal. Ahí estuve 4 años.
Fue mi primer contacto con artistas. Y, por supuesto, mi vida cambió.
Yo no tuve una infancia lo que se dice creativa, así que siempre tenía está sensación de ir atrás de todos los artistas que conocía, por lo que me aprendía toda la información posible de cada canción que presentaba en radio y me devoraba todos los libros que aparecían en mi camino.
Naturalmente, pronto comencé a escribir mis primeros cuentos.
Luego, vino mi programa de cine y comencé a viajar cubriendo Festivales internacionales, Guanajuato, Morelia, Guadalajara.
Obviamente, comencé a escribir guiones para cine.
El micrófono se acabó, pero la energía creativa creció.
Terminé la carrera y comencé a estudiar cine, a la par que me volví reportera cultural. Nadie podía sacarme de este mundo tan hermoso y vibrante.
Llegó entonces la cobertura de festivales culturales, presentaciones de libros, obras de teatro, conciertos…
y poco a poco me fui dando cuenta de una constante.
Confesiones como:
‘Tania, no hay dinero.
Nadie nos apoya.
Yo no vivo de esto.
Vivir del arte es imposible.’
Una y otra vez el mismo problema.
En ese entonces pensaba que las autoridades culturales tenían la culpa.
Hasta que me tocó a mi.
En 2012 abrí, junto con mi esposo, una librería infantil. ¿Adivina? Quebró a los dos años. Me sentía enojada, triste y muy, muy frustrada.
Vinieron noches sin dormir, sin dinero. Viviendo al día.
De pronto, eso que había escuchado siempre se hizo realidad. ‘Del arte te puedes morir de hambre’.
Pero, con un niño de 6 meses de edad no te puedes dar el lujo de aceptar algo así.
Abrí un segundo negocio.
Está vez una tienda de regalos y diseño: Metepec Personálika.
Me dediqué a estudiar, pero sobre todo a probar e implementar.
Y entonces, entendí.
Que tener un negocio exitoso depende sólo de mí y que las ventas no son un golpe de suerte, sino el resultado de tener un sistema que te permita vender constantemente.
La diferencia fue abismal.
En unos años logré llevar la página de Facebook de 0 a más de 170 mil seguidores e ingresos constantes mes a mes.
Y para 2018, cuatro años después de creada, Facebook reconoció la empresa como Caso de Éxito por las ventas constantes y la altísima interacción de la comunidad de la página.
¿Qué hay de diferencia entre la librería y la tienda de diseño?
Que aprendí a vender, sistematizar, a trabajar con orden y estructura.
Que acepté profesionalizar mi pasión creando un verdadero negocio.
De este viaje nació el El Arte Sí Vende.
Un sistema que reúne arte y negocios, ¡sin miedo!
Y que me ha permitido tener más de 400 alumnos en 10 países del mundo.
El Podcast El Arte Sí Vende con más de 38 mil descargas y más de 20 mil seguidores en todas mis redes sociales.